En el post de hoy vamos a
hacer un análisis de la situación en la que vivimos y en las consecuencias que
puede acarrear.
En el año
2015 comenzaron los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que pretenden mantenerse hasta el año 2030 para lograr
ciertas metas.
A finales
del 2017 ciertos objetivos estaban en un índice muy bajo para acercarse a los
propósitos establecidos. Haciendo un balance de todo el año, el 2017 no fue un
buen año para la salud global, así que vamos a ver los hechos (tanto los
positivos como los negativos) que nos dejó este período:
Grandes
avances hacia la cobertura sanitaria universal
El
nuevo director de la OMS se ha propuesto alcanzar la cobertura sanitaria
universal, porque a día de hoy existen más de 400 millones de personas que no
tienen a su disposición la asistencia sanitaria. Esto no debería de ser así
porque esta cobertura es un derecho humano para todos.
El
mayor brote de cólera
El
brote de cólera de este año en Yemen ha sido expuesto como el más grande de la
historia. Además surgió otro en la República Democrática del Congo. Esta enfermedad
es un grave problema en numerosos países por lo que la ONU se ha propuesto
reducir las muertes en un 90% y eliminar la transmisión en 20 países antes del
2030.
El
hambre aumenta
La FAO emitía hace poco un comunicado diciendo que vuelve a crecer el hambre en el mundo. Cada vez la desnutrición en la infancia es mayor y esto no debería de ser así, porque existen alimentos para todos. De manera que este es otro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible: hambre 0.
La FAO emitía hace poco un comunicado diciendo que vuelve a crecer el hambre en el mundo. Cada vez la desnutrición en la infancia es mayor y esto no debería de ser así, porque existen alimentos para todos. De manera que este es otro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible: hambre 0.
Polio
La poliomielitis es una enfermedad que está cerca de la erradicación. Los casos han disminuido en más de un 99% desde 1988. Aun así, la OMS pone en marcha un plan para conseguir su erradicación de los países de mayor riesgo, que incluye potenciar la vacunación y mejorar la preparación ante las emergencias.
La poliomielitis es una enfermedad que está cerca de la erradicación. Los casos han disminuido en más de un 99% desde 1988. Aun así, la OMS pone en marcha un plan para conseguir su erradicación de los países de mayor riesgo, que incluye potenciar la vacunación y mejorar la preparación ante las emergencias.
Gripe
Es
tan solo cuestión de tiempo, pero antes o después surgirá un brote de gripe a
nivel mundial, que provocará un número de muertes incalculable. Aunque
actualmente existen vacunas contra los virus de la gripe no se puede estimar
cuándo ni cómo va a aparecer.
El sarampión y las vacunas
Gracias a que existe
la vacuna específica para ello el sarampión podría erradicarse. Es una
enfermedad leve pero en ciertos casos puede conducir a la muerte, de hecho las
estadísticas muestran que en el año 2016 se produjeron unas 90000 muertes a
nivel mundial (en su mayor parte de niños pequeños). Ahora bien, mientras que
en los países en desarrollo se hacen campañas de vacunación, en los países más
ricos se levantan movimientos antivacunas, haciendo que los padres no vacunen a
sus hijos y nazcan nuevos brotes de la enfermedad.
Estancamiento
en la lucha contra la malaria y la tuberculosis
Ambas
enfermedades siguen matando a gente por la falta de financiación para la
investigación, sin contar que los tratamientos para combatir la tuberculosis
son insuficientes.
La
contaminación
El problema de la contaminación ambiental está provocando la muerte de más personas que las provocadas por el sida, la malaria…Los informes de la OMS muestran que aproximadamente 2 millones de niños pequeños mueren como consecuencia de la contaminación ambiental, y esta cada vez va a más.
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