Acércate a la Espina Bífida

¡Hola enfermeritxs!

En el post de hoy, os voy a hablar un poco sobre una enfermedad que muchas mamás desconocen que puedan padecer sus hijos durante el embarazo. 

Durante el embarazo y previo a este, en caso de ser programado, se les recomienda a las futuras mamás, que tomen suplementos de ácido fólico al día. Muchas de ellas, no saben la importancia de esta vitamina, de ahí a que algunas no tomen la cantidad recomendada de ácido fólico. 

El ácido fólico debe ser ingerido durante el embarazo, para prevenir la aparición de espina bífida, y hoy, como es el Día Internacional de la Espina Bífida, vamos a explicaros un poco sobre qué consiste esta enfermedad.

La espina bífida, también conocida como mielomeningocele, es una malformación congénita del tubo neural durante el embarazo, que afecta a 4-5 de cada 10.000 recién nacidos. Durante el embarazo, cuando el tubo neural no se cierra completamente, la médula ósea queda desprotegida, lo que va a traer consigo graves repercusiones, como defectos en el sistema nervioso central, aparato locomotor y sistema genitourinario.

Desgraciadamente, la espina bífida no tiene cura 😢 y los niños con esta enfermedad pueden tener complicaciones, como hidrocefalia (acumulación de líquido cefalorraquídeo en el cerebro), parálisis y retraso en el desarrollo físico y motor. 

La vida de los niños con espina bífida no es tan "fácil", dado que van a tener que vivir toda su vida con muletas o silla de ruedas, debido a su dificultad a la hora de caminar. Las enfermeras ayudan a los niños a aprender a caminar, para poder desarrollar poco a poco el aparato locomotor, y van a ser quienes lleven a cabo la función informativa y de formación del paciente y familiares. A su vez, debemos tener en cuenta, que existen varias asociaciones que pretenden reivindicar la mejora de la calidad de vida de aquellas personas que padecen EBH (Espina Bífida e Hidrocefalia).

No se conoce el por qué aparece esta enfermedad, pero sí se sabe, que el ingerir suplementos de ácido fólico 3 meses antes del embarazo y durante los 3 primeros meses de este, ayuda a prevenir la aparición de espina bífida.


Es más que recomendada la ingesta de alimentos ricos en ácido fólico y de suplementos de esta vitamina, con el objetivo de prevenir complicaciones futuras en el sistema nervioso del feto. Por eso, tanto los médicos como las enfermeras, tienen que insistirs a las futuras mamás que no se olviden de tomar esta vitamina, para evitar no sólo el que sus hijos puedan sufrir EB, sino también el sentimiento de culpabilidad y de arrepentimiento por no haber tomado antes los suplementos.

Para acabar, os dejo un pequeño vídeo hecho la FEBHI, donde podemos ver cómo es esta enfermedad desde el punto de vista de pacientes que la padecen, mostrándonos que aunque sus vidas no son tan fáciles, son capaces de alcanzar las metas que se proponen, como encontrar trabajo y pareja, con la ayuda de profesionales, fuerza de voluntad, y el apoyo de sus seres queridos.


Comentarios